Café y Libertad: El análisis simplista del salario mínimo

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EDITORIAL
En Costa Rica, el ponerse a debatir acerca de la permanencia o no del salario mínimo es ganarse el título de un “desconsiderado egoísta”. Lastimosamente en nuestro país nos han enseñado a pensar dentro de la caja, es decir, las soluciones que planteamos como ciudadanos se limitan a ver lo obvio y nunca a analizar las situaciones desde otra perspectiva no conocida.
Como sucede cada seis meses, esta semana el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social acordó el aumento periódico al salario mínimo y no se hicieron esperar las quejas por parte de diversos grupos. “Le están dando duro al pueblo”, “políticos corruptos” y “sólo piensan en sus intereses” son algunas de las consignas coreadas siempre. Quizá con buenas intenciones, pero con una análisis que se queda únicamente en lo superficial. No vamos a negar que el salario mínimo no es suficiente para vivir, eso lo tenemos muy claro, lo que creemos es que el mismo ha sido el que ha provocado que muchas personas hoy se tengan que con conformar con esa cantidad.
Lo primero que hay que tomar en cuenta es que un 95% de las empresas que operan en el país son pequeñas y medianas, lo que supone que sus dueños no están precisamente en una posición muy ventajosa sobre sus empleados. Cada uno de esos aumentos significa para estos empresarios, que son la nueva fuerza productiva del país, una presión que en caso de incrementarse mucho más los obligaría a cerrar o a despedir personal.
Ahora, en relación a los trabajadores, ellos también se ven perjudicados con el salario mínimo. ¿Cómo? Provoca desempleo, pero no es solo el hecho de conseguir empleo, sino la imposibilidad de ingresar a trabajos de menor calidad con el fin de ganar experiencia. Hoy en día, por ley, un profesional universitario debe ganar al menos cerca de 400,000 colones al mes. Si una empresa quisiese contratar a un profesional debe considerar que le debe pagar casi el doble que a un empleado no calificado por labores que puedan no requerir mucho conocimiento, por lo que es más probable que se contrate a este último. Esto es lo que está dejando a los graduados universitarios sin trabajo, no hay posibilidad de ganar experiencia para aplicar a mejores puestos en un futuro. Así también podemos recalcar el hecho de que un trabajador de bajos ingresos probablemente tampoco pudo acumular experiencia en su juventud, lo que lo dejó a merced del salario mínimo actual.
En AMAGI nos parece muy grave que la población no esté vislumbrando estos aspectos acerca del salario mínimo. Sabemos que eliminar esta política a corto y mediano plazo es muy improbable; sin embargo, promovemos la simplificación de los distintos niveles a un nivel único y distintas medidas que ayuden a conseguir empleo a quienes quieran trabajar por menos del pago mínimo. Además consideramos que una economía estable con baja inflación es mucho mejor que la fijación periódica de estos salarios a la cual nos han acostumbrado. Los costarricenses no pueden seguir pretendiendo que su salario se rija por la bondad de los políticos de turno. Esto es muy peligroso, ya que como vimos les muestra a las personas solo una cara de la moneda, la cara de la servidumbre.
Comments
  • Kevin M
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    “Sabemos que eliminar esta política a corto y mediano plazo es muy improbable (…)”

    Esto lo dicen por la dificultad de cambiar la mentalidad del costarricense actual, o porque un retiro abrupto del salario mínimo traería consecuencias negativas?

    No veo cuales serían. Si cada trabajador está recibiendo remuneración correspondiente a su aporte productivo para la compañia donde trabaje, el salario de todos los que le “valgan” por encima de este limite articial al patrón no va a ser afectado.

    Ahora, si sí es afectado, sería por dos razones, ninguna justificable. Primero, el trabajador podría estar recibiendo un salario mayor al que “merece” (al valor productivo que le estaba generando a la compañia), manteniendo un salario artificial; cualquier queja en este caso por parte del trabajador no tendría ningún peso.
    Otra razón podría ser que al remover este limite, el empleador se vea libre de bajar los salarios cuanto le plazca. Aquí olvidamos que si la compañía en realidad necesita trabajadores, la existencia de mejores alternativas en otros trabajos previene que el empleador se tome esta libertad sin consecuencia alguna.

    El único resultado al remover el salario mínimo, como dice el artículo, sería la generación de empleos para aquellos cuyo valor productivo está por debajo de dicho limitante, por lo que no veo el problema con la eliminación a corto plazo.

    En fin, muy buen artículo. Es por ver los resultados inmediatos y dentro de los grupos de interés, e ignorar cómo podría afectar al resto de la población, que surgen convicciones tan ignorantes y a veces destructivas.

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