Liberalismo en Serbia

Categorías La vuelta al mundo

Por: Irena Djuric*

Se puede decir que las ideas liberals tienen un gran tradición en Serbia. Se empezaron a desarrollar a principios del siglo XIX y las ideas más importantes fueron la libertad individual, la libertad de expresión, la protección de la propiedad privada y el Estado de Derecho. Las ideas liberales fueron representan por la élite intelectual, en especial aquellos educados fuera del país (Francia, Alemania, Austria). Ellos querían llevar una ‘‘vida occidental’’ en Serbia pero eso no era tan fácil dado que el país era muy rural. El primer partido llamado liberal se creó a mediados del siglo XIX.
Durante el periodo del socialismo, los liberales se anunciaban como enemigos del Estado y del Partido Comunista de Yugoslavia que estaba en poder. A pesar de esto existían fuerzas liberales, especialmente en la posición de liberalismo social. En los 1980’s, todos aquellos en contra del sistema de un solo partido se consideraban liberales. Cuando llegó el colapso del comunismo y el establecimiento del sistema multipartidario, el Partido Democrático estaba representado las ideas liberales pero eventualmente se convirtió socialdemócrata. En los 1990’s, el cambio del sistema político en Serbia inició con el ‘‘Gran Populismo Nacional’’ y no había oportunidad para el liberalismo…    
Los principios liberales nunca han prevalecido en la vida política de Serbia porque Serbia estaba bajo regímenes autoritarios, concretizados en una personalidad poderosas de líderes o de Estados centralizados poderosos; el liberalismo no tenía raíces fuertes entre las personas. La situación ha mejorado mucho desde los cambios democráticos en el 2000. Pero el liberalismo aún tiene problemas en Serbia.
La desinformada cultura política e inestables instituciones políticas son la razón de porque las ideas liberales no se aceptan hoy en día. La sociedad serbia es muy conservadora, tradicional y cerrada. El nacionalismo es extremadamente fuerte en Serbia y el liberalismo no se entiende como la manera de vivir, sino como un término ‘occidental’. Muchas personas temen perder su identidad nacional al aceptar los principios liberales. La sociedad serbia es multicultural y la mayoría de la población entiende el liberalismo como ceder ante las minorías nacionales. Ellos no son vistos como individuos sino como miembros de ciertas comunidades étnicas. Las identidades colectivas todavía toman precedencia sobre la individual. Esta necesidad por lo colectivo, por el ahogo de alguna variedad imaginario sin duda es muestra de fuego de individuos libre que van a pensar por sí mismos y tomaran decisiones por ellos mismos. Esa es una razón por la cual el Estado actúa de manera paternal y por lo tanto cuida de sus hijos y se mantiene como la autoridad final e ideal. Muchas personas se encuentran de alguna manera asustadas por la responsabilidad y los cambios. El gran problema es que las autoridades todavía están presentes en muchas esferas sociales y particularmente en la economía. Los problemas para la economía de mercado libre también son las mal implementadas privatizaciones de empresas públicas y los monopolios. La equidad socio-económica se valora más que la libertad y los derechos humanos y políticos. A causa del subdesarrollo económico las personas no están interesadas en participar de manera activa en la vida política. No tienen tiempo para pensar sobre la libertad y sus derechos cuando viven al borde de la existencia. Ellos creen que la iniciativa privada en una economía de libre mercado va a producir aún más desigualdad y pobreza. La mayoría de las personas sólo quieren un trabajo estable. Una gran parte de la sociedad ve las ideas liberales como: no perseguir a los criminales, favorecer a las grandes corporaciones, la falta de seguro social y de educación; y muchos otros aspectos que aparentan amenazar la manera de vida ordinaria individual y en algunos casos hasta su existencia.
El liberalismo se ha comprobado incapaz para la movilización masiva, para ganar y retener poder. El populismo es el gran enemigo del liberalismo en Serbia. Este populismo se caracteriza por: odio no restringido en contra de la élite, vagancia de las políticas públicas, equidad económica, conservadurismo cultural, compasión radical, euroescepticismo medido y nacionalismo declarado anti-capitalista y aún por declarase xenofóbico.  
Los liberales atacaron las acusaciones populistas de que ellos no son democráticos, pero los populistas están ganando  el juego democrático. Los políticos sólo quieren ganar el poder y usarlo para su ganancia personal. Y no lo pueden lograr si defienden el liberalismo ya que las personas aún no se sienten listas para las ideas liberales. Por lo tanto, no hay grandes fuerzas liberales. Hay una falta de definición clara para las ideas políticas e ideologías. En los últimos 20 años, hemos visto muy a menudo a los izquierdistas actuando de una manera muy conservadora y los derechistas actuando de manera muy socialista. Por lo que los términos derechos e izquierdos han perdido su significado político, y han ganado uno nuevo, remplazando de alguna manera el ‘mal’ y el ‘bien’. Por lo tanto con tal trasfondo, las formaciones políticas liberales se ven de alguna manera coloridas.
Hoy en día sólo hay un partido liberal en Serbia; el Partido Liberal Democrático. De acuerdo a las investigaciones, el PLD es el tercer partido en Serbia. El PLD nunca ha estado en poder a nivel nacional, pero es un partido parlamentario. Aunque muchos partidos están pidiendo derechos civiles y políticos, libre mercado, tolerancia y democracia; el PLD es la única opción liberal. La buena noticia es que el número de seguidores y miembros del PLD crece cada año, en especial en la población juvenil. El Partido Liberal Democrático tiene que divisar una manera de comprometerse a programas y entendimiento de políticas de partido más claras para sus electores potenciales. Muchas ONGs e intelectuales también abogan por los principios del liberalismo.
La implementación complete de ideas liberales en la sociedad Serbia será un proceso largo y difícil, pero es posible.


*Irena Djuric, es una joven estudiante de Ciencias Politicas de la Universidad de Belgrado, Serbia. Participante de la Academia Internacional para el Liderazgo (IAF), Gummersbach, Alemania.

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